miércoles, 2 de junio de 2010

Proyecto Quinto Partido II


Las contradicciones del Vasco

La segunda etapa de Javier Aguirre al frente de la selección ha sido más o menos igual que la primera. Aquella vez nos sacó de una situación difícil en la eliminatoria y se marchó después del mundial. Ahora no es diferente, así como nos clasificó también nos dejará. Sólo que esta vez, a mi entender, no se va a ir de la mejor manera. Esta gestión del Vasco en el Tri parece como un intermedio de su carrera en Europa, como un favor que le hizo a la selección mexicana.

Como siempre los resultados tendrán la razón, si México hace un gran papel en Sudáfrica nadie podrá criticar el proceso de Aguirre. Hasta que eso ocurra, no podemos pasar por alto todas las irregularidades e inconsistencias que se han presentado en la segunda etapa del Vasco.

Empecemos por el doble discurso de Javier Aguirre. Cuando llegó al cargo de director técnico nacional, Aguirre afirmó que él no descartaba ni incluía a nadie, que no le importaba si juegan en México o en el extranjero, titulares o suplentes, nacionales o nacionalizados, que lo único que no iba a hacer era convocar jugadores lesionados. Dado el momento de conformar las listas para las eliminatorias, pudimos ver que varias de estas declaraciones no se cumplieron. Por ejemplo, llamó a jugadores inactivos como Nery Castillo y Ricardo Osorio, éste último lesionado en ese entonces. Así como le quitó toda posibilidad a Oswaldo Sánchez y a Sinha de ser tomados en cuenta; Pavel Pardo se sumaría a esta lista negra tras el debut del Vasco contra El Salvador.

El error mediático más grande de Javier Aguirre fue meterse en asuntos extra cancha en una entrevista a Cadena Ser, una radiodifusora española. En esta intervención, Aguirre se queja de la inseguridad en que vivimos y de que aquí llueve mucho. Dando a entender que no está a gusto en México y afirmando que tan pronto acabe el mundial regresara a Europa “a ver qué hay”. En el tema deportivo no mintió al decir: “México es lo que es, deambula entre el 10 y el 15”, refiriéndose al lugar que nos correspondería en Sudáfrica 2010. No es tanto lo que dijo sino el tono en que se dijo, las palabras del Vasco son realistas pero despectivas hacia el país y al equipo. Más que hablar como el entrenador de la selección mexicana parecía que estaba avisando al auditorio español que a partir del 11 de julio estaba disponible. A pesar de que salió a pedir disculpas por esta desafortunada entrevista, Aguirre quedó manchado por pecar de honesto.

Tres meses después, el Vasco Aguirre es el portavoz de Iniciativa México para entregar un mensaje patriótico, entusiasta y alentador al pueblo mexicano. Qué pasó con el Aguirre que respondió a la pregunta ¿Cómo está México? “Jodido” a una emisora radiofónica española. Por qué ahora sale parado frente al Ángel de la Independencia diciendo “Soy Javier Aguirre y amo a México”. Cómo creerle a un tipo que cambia su discurso abruptamente.

En lo que respecta a la preparación del Tri rumbo al mundial, la responsabilidad no es sólo del Vasco Aguirre sino también de los directivos de la Federación Mexicana de Futbol. Creo que uno de los graves errores fue pactar con los dueños de los equipos de primera división una concentración tan larga. En teoría es una buena idea pues supone que, al tener más tiempo de conocerse, los jugadores convocados se adaptarían a un sistema de juego y se conjuntaría un mejor grupo. El problema es que la mayoría de los titulares estaban en plena recta final de sus respectivos campeonatos europeos y no pudieron ir a la gira por Estados Unidos. Al no contar con la base titular, Aguirre tuvo que convocar jugadores de relleno como el Topo Valenzuela o Adrián Aldrete que, por su posición como defensas, fueron marginados del grupo apenas llegaron los que juegan en Europa.

Tal vez hubiera sido mejor adelantar las fechas del torneo local y mantener a los seleccionados en la liguilla para que llegaran con más ritmo a la concentración. De todos modos los partidos amistosos no sirven de mucho si no se tiene un cuadro base que vaya trabajando como un conjunto, más bien son benéficos para las arcas de la Federación.

La conformación de la lista definitiva para la Copa del Mundo estuvo llena de polémica. Después de mucho manoseo de jugadores: algunos que participaron en la eliminatoria, otros en la Copa de Oro, y otros tantos más en los amistosos previos, sólo 24 hicieron el viaje a la concentración en Alemania. La prensa crítica nunca perdonó a Aguirre por no convocar a Pavel, Oswaldo y Sihna, más aún cuando estos últimos dos participaron de buena forma en la final del Bicentenario 2010, y criticó severamente la inclusión de jugadores muy cuestionables como el Bofo Bautista, Alberto Medina, Torres Nilo, Paul Aguilar y el Conejo Pérez.

Sin embargo, los partidos contra Inglaterra, Holanda y Gambia (dos derrotas y una goleada respectivamente) nos dieron la pauta para suponer que los únicos que estaban en riesgo latente de abandonar el campamento mexicano, al no aparecer en los dos primeros juegos, eran Adolfo Bautista y el joven Jonathan Dos Santos. Después del abucheo generalizado al Bofo en el partido de despedida de la selección, todos esperábamos que el sacrificado fuera Bautista, no obstante, Aguirre (o Carrillo) decidió que no le hacía falta otro medio de contención y cortó a la novel promesa del Futbol Club Barcelona.

Lo peor no es que el Vasco haya echado a Jonathan, porque ciertamente no tenía mucha experiencia en primera división, lo peor es que se hayan quedado tantos jugadores descartables en la lista final. Lo peor es que Javier Aguirre no haya sido el que le comunicara a la prensa la noticia de la salida de Dos Santos, que se haya escudado en Néstor de la Torre y no haya dado la cara. No cabe duda que a Aguirre le falta mucho tacto para afrontar este tipo de situaciones. Probablemente ya lo tenía todo decidido cuando le asignó a Jona la camiseta número 24 en el encuentro contra Gambia. A ver si en un par de años la FMF no se da de topes si es que Jonathan se consolida en el Barça y es codiciado por brasileños y españoles. Sería un buen escarmiento para que aprendamos a valorar el talento joven.

Más allá de la lista de Aguirre, lo que me deja más preocupado es que a nueve días de la inauguración contra Sudáfrica hay mucha incertidumbre. Para empezar, no tenemos una alineación definida. No sabemos con certeza quién es el portero titular: Ochoa o el Conejo Pérez (asumiendo que Michel no cuenta para el Vasco), algo podemos deducir si al Conejo le dieron el número 1 y a Paco Memo el 13. Tampoco sabemos quién se pondrá la cinta de capitán: Rafa Márquez o Gerardo Torrado, se antoja que sea Torrado por su cercanía con Aguirre. Y hasta las posiciones de algunos jugadores pueden variar (Juárez y Márquez), lo cual no es para nada malo, pero no da la idea de un cuadro bien armado. Al final de cuentas tenemos buenos jugadores y un entrenador capaz, ojalá puedan darnos alguna satisfacción.

lunes, 24 de mayo de 2010

Inter al cubo

Este sábado por fin pudimos conocer al campeón de Europa y, probablemente, al mejor equipo del mundo.


Madrid se vistió de gala para recibir el partido de clubes más importante del año: la final de la UEFA Champions League entre Bayern Munich e Internazionale de Milán. Ambas escuadras llegaron sorpresivamente a esta instancia, pues se esperaba que se disputara entre equipos ingleses y españoles que hace tiempo vienen acaparando la escena europea, pero estos conjuntos hicieron méritos de sobra para ganarse su lugar en el partido estelar.


A priori, la historia estaba del lado de los alemanes. Con cuatro conquistas, la última en 2001, el Bayern es un invitado recurrente a esta cita. Por otro lado, el Inter ha sido una lágrima en esta competición en las últimas cuatro décadas. Su época de gloria fue allá en 1964 y 1965 cuando de la mano de Helenio Herrera consiguieron sus, hasta ahora, únicas dos Copas de Europa. Y desde hace 38 años que este equipo ni si quiera llegaba a la final, viviendo a la sombra de Juventus y Milan.


Sin embargo, este Inter 2009-2010 se estructuró pensando en ganar la Liga de Campeones. Ya había demostrado ser el más fuerte de Italia, ahora le faltaba ratificar ese dominio en el torneo continental. Por eso Mourinho pidió al presidente Massimo Moratti refuerzos en sus tres líneas, jugadores de la talla de Lucio en la central, Sneijder como enganche, y en la delantera se hizo de Milito y Eto´o. Estas incorporaciones, sumadas a la base argentina-brasileña que predomina en el nerazzurro, formaron un equipo fuerte y experimentado, capaz de romper la maldición que arrastraba el club desde hace 45 años.


El partido del sábado no fue el gran juego que todos hubiéramos querido ver, más bien fue una demostración táctica del Inter. A pesar de que el Bayern monopolizó la posesión del balón, poco pudo hacer ante el preciso escalonamiento de las líneas enemigas. El Inter salió al campo con un plan de juego definido: mantener el orden defensivo con una línea de cuatro, que se volvía de seis cuando se cerraban Zanetti y Cambiasso, y tan pronto robaban el balón salían rápidamente con un latigazo hacia sus hombres de ataque. De esta manera siempre estaban bien parados atrás y se descolgaban hasta con cuatro jugadores para hacer daño en el arco alemán.


Probablemente hubiera sido más espectacular este encuentro si el Inter se hubiera puesto abajo en el marcador, pues se habría visto obligado a salir a buscar el partido, dejando más espacio para el Bayern en su zona baja. Todo lo contario, al minuto 34 llegó el tanto interista en una majestuosa pared entre Diego Milito y Sneijder, precedida de un despeje del portero Julio Cesar, que dejó al argentino mano a mano frente al arquero y Milito no falló. Así, en cuatro toques el Inter se puso en ventaja en un momento clave del encuentro.


El equipo alemán tuvo la posibilidad más clara apenas empezado el segundo tiempo. Altintop aprovechó una de las pocas desatenciones defensivas del Inter y dejó solo frente al arco a Tomas Müller, éste estrelló el balón en Julio Cesar y se perdió el empate del Bayern. El portero brasileño se eligió como una pieza fundamental del Inter al detener un disparo muy peligroso de Arjen Robben con una estirada espectacular. Al minuto 70, otro contragolpe del Inter sentenció la final, de nueva cuenta Diego Milito se escapó y, después de hacerle una faena al belga Van Buyten, definió cruzado para asegurar la victoria nerazurra.


Después de tanto tiempo el Inter volvió a la cima de Europa. El equipo de Milán no sólo consiguió su tercera Copa de Europa sino que también completó la triple corona en una sola temporada, algo que sólo cinco equipos habían conseguido (Celtic 67, Ajax 72, PSV 88, Manchester United 99 y Barcelona 09). Y sí, el número tres es muy especial para este club. Durante el festejo pudimos ver al Cuchu Cambiasso vistiendo una camiseta retro del Inter con el 3, número que fue retirado en honor a Giacinto Facchetti, jugador y directivo emblemático del Inter que falleció en el 2006.


Cuesta trabajo creer que este equipo ha pasado de no ganar nada a campeón de todo en sólo cuatro años. Desde aquel Scudetto asignado al Inter por el escándalo de corrupción del futbol italiano (Calciopoli), el conjunto milanés no ha dejado de ganar la liga, y este año su capitán Javier Zanetti pudo levantar al cielo Copa, Liga y Champions.

jueves, 20 de mayo de 2010

Semana de Campions y Champions

Cada vez falta menos para que dé inicio la Copa del Mundo de Sudáfrica, mientras tanto recordemos lo que pasó este domingo y lo que está por venir el sábado 22 de mayo en el futbol europeo.

En España, el Futbol Club Barcelona por fin pudo sacudirse el acoso del Real Madrid y se proclamó campeón de liga con un record histórico de 99 puntos. Éste ha sido el título más disputado que me ha tocado ver, semana a semana la tensión fue extrema. Los dos equipos tuvieron una presión enorme, el Barcelona por tratar de igualar el triplete del año pasado y el Madrid por responder a la gran inversión de alrededor de 300 millones de euros que desembolsó su presidente Florentino Pérez. Estos factores desencadenaron una batalla sorda en la que se dejaron muy pocos puntos en el camino y que, en gran parte, se decidió en los partidos directos entre ellos, ambos ganados por el Barça.

A pesar de haber firmado una temporada casi perfecta con 31 victorias, 6 empates y sólo una derrota, contando con el Pichichi y el Zamora de la liga (Messi 34 goles y Valdés 24 goles recibidos), hay quienes dicen que a comparación de la temporada pasada ésta fue un fracaso. Es una locura pensar que este equipo ha fracasado al no jugar la final de la Liga de Campeones en Madrid y al no poder defender su título en la Copa del Rey. Sería pecar de injustos y por demás exigentes con un conjunto que se entregó plenamente, que nos regaló un futbol exquisito y que lucho hasta el final por las tres competiciones. Nunca será sencillo repetir la temporada perfecta y cómo lo señaló Josep Guardiola: “En el deporte se pierde más de lo que se gana, lo de la temporada pasada fue una anormalidad”.

El que parece que festejó su último título como blaugrana fue Rafa Márquez. El michoacano se encuentra lejos de su nivel óptimo y esto, sumado al excelente momento de Gerard Piqué y al todo corazón Puyol, lo ha marginado a la suplencia indefinida. Creo que a Márquez todavía le quedan un par de años a buen nivel; y si no puede encontrar regularidad en la saga culé lo mejor para él sería buscar un equipo en donde pueda resurgir todo su talento. Se dice que Frank Rijkaard quiere juntarlo con Giovanni Dos Santos en el Galatasaray, pero a mí me gustaría verlo en la liga que ha hecho de la defensa un arte: la Serie A italiana. Quizá le vendría bien insertarse en una escuadra de media tabla para arriba como la Fiorentina o la Sampdoria.

Nos quedamos en Italia para hablar de otro equipo que sufrió de más para coronarse: el Inter de Milán. Más allá de que el equipo de Mourinho obtuvo su quinto Scudetto consecutivo, tuvo que redoblar esfuerzos para poder vencer al ya descendido Siena. Antes de que llegara el gol del título de Diego Milito (60’), la Roma se frotaba las manos pues estaba cumpliendo con su parte, ganando 0-2 al Chievo en Verona, y sólo esperaba que el Inter no despertara para poder festejar el Scudetto que se le niega desde el 2001. Al final pasó lo que tenía que pasar y el Inter consiguió su título de liga número 18, superando por uno a su eterno rival: el Milan.

Fue muy emotivo ver la alegría interista por una nueva conquista, en especial la de Esteban Cambiasso y el capitán Javier Zanetti, jugadores que inexplicablemente quedaron fuera de la convocatoria de Maradona. El Cuchu Cambiasso (29 años) quizá tenga la oportunidad de jugar otro mundial, pero para el Pupi Zanetti esta era la última oportunidad, pues a sus 36 años difícilmente volverá a escuchar la llamada mundialista. Es una pena que dos jugadores tan constantes y versátiles, pilares de este Inter multicampeón, queden excluidos del torneo más importante del mundo sólo porque no son del agrado del técnico en turno.

Otro momento destacado en el calcio fue la despedida de Leonardo como entrenador del Milan. Las cuatro gradas del San Siro corearon su nombre y lo ovacionaron, algo totalmente fuera de lo común para un técnico que es cesado de su cargo. Creo que Silvio Berlusconi fue muy injusto con un símbolo del club que apenas cumplió su primera temporada como entrenador. Al parecer, el problema radica en que el brasileño era demasiado buen tipo y no encajaba con la severidad de la directiva rossonera.

Un estratega que no se cansa de ser frontal y romper esquemas es José Mourinho. Esta vez afirmó: “Tarde o temprano entrenaré al Madrid”, una declaración un poco fuera de lugar si se toma en cuenta que tiene contrato con el Inter y que está a punto de jugar la final de la Champions League, casualmente en Madrid. Más allá de todo lo que se pueda decir del portugués, a mí me agrada su sinceridad. Por qué todos tienen que ser políticamente correctos, por qué negar lo innegable. Con este tipo de declaraciones, el astuto Mourinho se adelanta a todos los rumores de la prensa sensacionalista, la cuestión ahora es ¿cuándo se vestirá de blanco?

Mourinho ya está en Madrid, pero no para firmar con el equipo merengue sino para preparar la gran final de la Copa de Europa contra el Bayern Munich. Los dos conjuntos llegan a este partido habiendo ganado copa y liga en sus respectivos países, más parejos imposible. A este juego se le ha llamado “la final del trébol” porque, de cualquier manera, el sábado se repetirá la hazaña del Barcelona del año pasado (copa, liga y champions).

Esta es una final de pronóstico reservado pero creo que, al no estar disponible Frank Ribery, el Inter tiene una cierta ventaja pues el francés es parte fundamental del esquema de Louis Van Gaal. Será muy atractivo ver chocar la solidez defensiva de Julio Cesar, Maicon y Samuel contra el temible ataque de Robben, Olic y Müller. Así mismo, podremos apreciar los movimientos tácticos de los entrenadores según se mueva el marcador. Esperemos que este partido no nos defraude y nos deje enganchados para entrar de lleno al mundial.

jueves, 13 de mayo de 2010

Proyecto Quinto Partido I

Un proceso-cuatro entrenadores

Es turno de hablar de la selección mexicana. Éste es un tema tan amplio y complejo que se tendrá que repartir en más de una nota, siendo esta la primera entrega.

Para analizar a profundidad el desempeño actual del Tri tenemos que remontarnos al mundial pasado. Sí, al final del ciclo de Ricardo Lavolpe que, a mí parecer, dejó buenas sensaciones al hacer una gran Copa Confederaciones 2005 y al dirigir a México en uno de los partidos más emocionantes de Alemania 2006: Argentina-México. Esta fue la última vez que tuvimos un equipo bien organizado, que sabía a qué jugaba y que ofrecía espectáculo al aficionado.

Lavolpe nunca tuvo una buena relación con la prensa y al ver la oportunidad de dirigir a Boca Juniors no lo pensó dos veces para marcharse a Buenos Aires. Mucho antes que el argentino dejara el mando tricolor, Televisa ya preparaba el arribo de uno de sus personajes favoritos: Hugo Sánchez. El paso del Pentapichichi por la selección fue desafortunado. Más allá del tercer lugar que obtuvo en la Copa América 2007, Hugo nunca pudo consolidar una escuadra constante y competitiva, quedándose muy lejos de todas las absurdas promesas que hizo al asumir el cargo de técnico nacional.

Debido a la dimensión y al peso de un histórico como Hugo Sánchez, la Federación Mexicana de Futbol decidió alargar su estadía pese a su bajo rendimiento, pero no pudo tapar un nuevo fracaso tras no clasificar a la selección a los Juegos Olímpicos de Beijing. Por lo que decidieron echarlo y nombraron a Jesús Ramírez como director técnico interino mientras conseguían a un entrenador de renombre internacional como Marcello Lippi o Luis Felipe Scolari. Chucho Ramírez cumplió un ciclo muy breve a cargo del Tri, no tuvo ni tiempo de convencer a los directivos para que lo dejaran trabajar a gusto.

Fue entonces cuando anunciaron al ex entrenador de la selección inglesa, Sven-Göran Eriksson, como la persona que iba a llevar a México al quinto partido del mundial en Sudáfrica. El contrato que se le ofreció al sueco era demasiado apetecible como para dejarlo escapar (se estima entre 7 y 9 mdd), y la misión a corto plazo era “fácil”: clasificar a la selección a la Copa del Mundo en una de las zonas de más bajo nivel futbolístico. Sin embargo, Eriksson no tomó en cuenta la dificultad que representa jugar de visitante en el área de Concacaf, subestimó a los equipos centroamericanos y no pudo ganar fuera del Azteca. Esto aunado a su falta de adaptación al medio y a su excesiva pasividad ante las constantes indisciplinas del grupo lo llevaron al colapso. Eriksson fue despedido no sin antes cobrar una indemnización millonaria por su salida.

Con la eliminatoria inconclusa y la necesidad de encontrar un substituto al estratega sueco, el cese de Javier Aguirre en el Atlético de Madrid fue la mejor noticia que pudo recibir el futbol mexicano en ese momento. Volvería a casa el hombre que salvó al Tri después de la desastrosa etapa del Ojitos Meza que casi nos deja fuera de la Copa del Mundo en Corea y Japón. Con siete años de experiencia en España (Osasuna y Atlético de Madrid), Aguirre se perfilaba como el técnico ideal para poner orden en un equipo descarrilado. Por supuesto que su condición no era la misma del 2001, ahora el Vasco es un tipo reconocido y cotizado, por lo que exigió un contrato de élite, aproximadamente un millón 800 mil dólares anuales. Aguirre le devolvió la ilusión a la gente y, a pesar de empezar con una derrota en el Salvador, supo conducir al equipo en situaciones difíciles y al final terminó clasificando al mundial tal como lo hizo antes.

Aunque no lo parezca, todo esto pasó sólo en cuatro años. Cuatro años de cambiar de proyecto, de malas decisiones, de ver pasar cuatro entrenadores y de convocar a un sin número de jugadores de acuerdo al gusto del técnico en turno.

Justino Compeán y Decio de María, directivos de la FMF, podrán ser una maravilla para vender la imagen de la selección nacional pero han masacrado los intereses deportivos del Tri. Nos venden la ilusión de que México va a hacer el mejor mundial de su historia y, al mismo tiempo, no dejan madurar al equipo cambiando tres veces de entrenador en un ciclo mundialista. Esa es una de las cosas que le tenemos que aprender a nuestros vecinos del norte: hacer un proyecto serio y darle continuidad.

jueves, 6 de mayo de 2010

LIGA vs ‘liguilla’

Ya se acerca el cierre de la temporada futbolera en todo el mundo y dentro de poco conoceremos qué equipos se coronarán en sus respectivas ligas.

Mientras que el futbol europeo se prepara para un final cardiaco en sus principales ligas (Inglaterra, España e Italia), la liguilla mexicana se vislumbra impredecible. Podemos pensar que Monterrey y Toluca son amplios favoritos para llevarse el título pero quién se atreve a descartar a los otros seis después de tantas y tantas veces que hemos visto caer, inexplicablemente, a los mejores equipos del torneo regular.

La gran diferencia está en el sistema de competencia. México ha optado por definir su deporte más popular con el sistema norteamericano de los playoffs o la postemporada, generando así gran interés del público por ver las finales, ya sea en el estadio o por televisión. Por otro lado, el sistema de premiar al equipo que más puntos gana, la LIGA, es lo más justo aunque puede llegar a ser menos espectacular y repetitivo, ya que no siempre hay finales cerrados y casi siempre ganan los mismos conjuntos.

Personalmente me quedo con la liga porque sólo corona al que realmente lo merece, no obstante, la liguilla tampoco me desagrada. El problema viene a la hora de elegir quién entra a la fase final.

El sistema de grupos es el gran cáncer del futbol mexicano, pues el simple hecho de que un equipo se meta a la liguilla después de hacer una temporada mediocre sólo porque le tocó competir en un grupo flojísimo es inaudito. Cuántas veces no ha pasado que el equipo que alcanzó a colarse al repechaje en la última jornada termina levantando el trofeo y burlándose de quienes sí hicieron bien las cosas. Por eso sería más justo deshacer los grupos y clasificar a los equipos con una tabla general, y al final que accedan a la liguilla sólo del primero al octavo, nadie más.

Esto no es nada nuevo, seguramente hay gente que ya ha intentado hacer cambios al sistema de competencia pero no ha podido con las mafias que manejan nuestro futbol: Televisa, TV Azteca y los dueños de los equipos. Imaginen que no hubiera grupos y sólo los ocho primeros alcanzaran la liguilla, de esta manera todos los equipos que se han quedado rezagados, y que ya no tienen posibilidad matemática de meterse a las finales, perderían audiencia y con ello muchos millones. Es por eso y no por otra cosa que no se cambia el sistema de grupos, para que los estadios no estén completamente vacíos, para que la gente siga con interés a su equipo por televisión, para mantener al aficionado prendiendo veladoras y con la calculadora en la mano hasta que terminen las 17 jornadas del “Bicentenario 2010”.

Más allá de todo esto (que se queda en el hipotético) creo que esta liguilla está bastante cerrada. El fin de semana pudimos ver a un Pachuca que pudo haber goleado al líder y actual campeón de no haber sido por la gran actuación de Jonathan Orozco, el Monterrey jugó su peor partido del año pero logró salir vivo al sólo perder 1-0 en Pachuca, por lo que no veo por qué no pueda ganar el sábado en el Tec.

En el cruce de Chivas-Morelia, considero que no se le escapará la ventaja al equipo de Tomás Boy, más aún porque Chivas seguramente apostará por la Copa Libertadores después de haber dejado en el camino al Vélez Sarsfield en sufrido partido que reivindicó al joven arquero Liborio Sánchez.

La mejor defensa del torneo, Pumas, sufrió en Torreón y ahora deberán ganar por dos o más goles para pensar en las semifinales. De cualquier modo, creo que Santos es un equipo maduro que sabrá defender su ventaja jugando de contragolpe.

Después del empate 2-2 en el estadio Azteca, parece que los de Coapa dejaron ir la oportunidad de meterle presión al Toluca que, al no ser “castigado” con convocatorias a la selección, no tendrá problemas en finiquitar la eliminatoria en su casa.

Regresando a las LIGAS importantes de Europa, todo está por definirse. En Italia Inter y Roma siguen separados por dos puntos en favor de los de Milán, escuadras que se pudieron medir directamente en la final de la Copa Italia con resultado de 1-0 que le dio al Inter su primer título del año y que nos dejó una imagen impactante: ver a Francesco Totti pateando en la cabeza a Thiago Motta y rematando al pobre Balotelli con artera patada. Inter está muy cerca de ser el primer equipo italiano en adjudicarse el codiciado Triplete (Copa, Liga y Champions) como lo hizo el Barça la temporada pasada.

Por otro lado, España tendrá campeón virtual el sábado si el Barcelona es capaz de ganarle al Sevilla en campo andaluz, partido en el que Real Madrid cifra sus esperanzas en que los de Guardiola no ganen y ellos puedan vencer al Bilbao en el Bernabeu y así subir a la punta con un solo partido por disputar.

Por último, en Inglaterra, el Chelsea ya tiene todo listo para alzar el título pues le basta ganarle en su casa al modesto Wigan para poder adjudicarse la Liga Premier después de tres años de dominio del Manchester United.

viernes, 30 de abril de 2010

Jornada de media semana

Para los seguidores del futbol esta semana ha sido por demás agitada, uno simplemente no se da abasto con tantos y tan diversos partidos. Fox Sports nos satura con la UEFA Champions League (¡GRACIAS!), la Europa League y la Copa Libertadores a mitad de semana. Mientras que ESPN se tiene que conformar con ofrecernos la prestigiosa “Concachampions”.

Empecemos por lo más seductor para el buen conocedor de este deporte, la Champions League. Desde que se sortearon los cuartos de final se vislumbraba que se repetiría la final del año pasado (Manchester-Barcelona), ah claro y muchos querían ver al Real Madrid jugar la final en su estadio. Nada de esto se pudo concretar, el Madrid se despidió en los octavos de final como viene siendo su tradición en los últimos seis años, el Manchester United dijo adiós ante un sorprendente Bayern y el Barça no pudo con el catenaccio del Inter.

Considero que las semifinales de este certamen quedaron a deber. Por un lado esperábamos ver una serie apasionante entre los campeones de Italia y España, un choque de estilos entre el juego espectacular del Barcelona y el orden y eficiencia del Inter; todo estaba puesto para un duelo épico pero Mourinho, y el mal arbitraje, decidieron acabar con el show. Fueron dos partidos secos, sin mucho brillo. Los catalanes nunca pudieron imponer sus condiciones, no supieron encontrar variantes al cerrojo interista, y el nerazzurro supo golpear en el momento indicado. No digo que el Barça tenía que pasar sí o sí, pero fue triste ver a los de Guardiola tratando una y mil veces de vulnerar la defensa del Inter y verse frustrados por la impecable actuación de Lucio y Samuel principalmente. Esta vez no hubo milagro de último minuto, Iniesta estaba lesionado.

En cuanto a la otra semifinal Bayern-Lyon me quedó la sensación de que el equipo francés se dio por vencido mucho antes de empezar a jugar. Uno creería que al haber caído solamente por un gol en Munich el Olympique saldría a comerse al Bayern en su casa, en cambio se le vio demasiado precavido y falto de ideas, factor que aprovechó Ivica Olic despachándose con un hattrick y sentenciando la eliminatoria.

Sea como sea la final está lista y esperemos que el 22 de mayo Bayern e Inter nos den un buen juego, digno de una final de Champions.

Creo que el verdadero espectáculo llegó en el partido de vuelta de las semifinales de la Europa League (antes UEFA) en Anfield Road. Liverpool y Atlético de Madrid brindaron un gran juego, lleno de emoción y nerviosismo. Lo mejor seguramente fue el tiempo extra en donde parecía que los reds llegaban a la final de Hamburgo con el gol de Benayoun, pero Diego Forlán se encargó de hacer pedazos el corazón de Anfield. Quién hubiera dicho que el Atlético mediocre de la Liga iba a estar a estas alturas de la temporada en dos finales: la de la Europa League contra el Fulham y la de la Copa del Rey ante el Sevilla.

De la Copa Libertadores rescato el triunfo 3-0 de las juveniles Chivas frente a Vélez Sarsfield. Aunque no lo pude ver cómodamente, porque no tengo ni pienso tener Fox Sports+, lo que se alcanzaba a ver por rojadirecta.org era un equipo que sin hacer algo maravilloso supo aprovechar sus oportunidades ante un Vélez que se le vio confiado. Destaco particularmente el oportunismo de Bravo y el empuje de Arellano, así como el trabajo en conjunto del Güero Real.

Terminamos con la “Concachampions” y el suplicio eterno del Cruz Azul. Pues no hay mucho que agregar, creo que sus fanáticos deben estar pensando que tal vez no entrar a la liguilla fue lo mejor que les pudo pasar, aseguraron no ser subcampeones por enésima ocasión. Y qué decir del flamante campeón Pachuca, es increíble que en esta competencia se pueda coronar un equipo por goles de visitante, o sea un 2-2 global es suficiente para ir al Mundial de Clubes. Ni hablar, así nos las gastamos en la Concacaf.