lunes, 9 de abril de 2012

Interferencia política


Tanto el deporte como la política son temas recurrentes en la vida cotidiana, ya que todos tenemos algún conocimiento, aunque sea muy vago, o algo que comentar sobre los deportistas y políticos del momento. No obstante, cada que se pone de manifiesto una posición política entre compañeros de trabajo o en una reunión familiar, ésta suele terminar en discusiones que separan a los más allegados. Mientras que el deporte funge como un unificador social que nos da tema de conversación para romper el hielo en cualquier situación; basta preguntar “¿viste el partido de anoche?” para entablar una plática con algún desconocido.

A los ojos del ciudadano promedio, la política es vista como algo turbio, un mar de corrupción, promesas vacías y personajes con mala reputación. Por otro lado, el deporte se presenta como una actividad íntegra y un entretenimiento sano, así como quienes lo practican profesionalmente son reconocidos y admirados. Lo cierto es que no todos los políticos son malos ni todos los deportistas son ejemplos a seguir, ambos se mueven sobre estructuras que están pensadas para mantener un control sobre la población y se alimentan de la ilusión de la gente.

La relación entre política y deporte ha sido históricamente estrecha, en más de una ocasión las justas deportivas se han utilizado para demostrar el poderío político de los países participantes y los atletas han sido usados como instrumentos de propaganda política. En los Juegos Olímpicos de Berlín 1936, Hitler montó todo un escenario para demostrar la superioridad de la raza aria, sin embargo fue humillado por Jesse Owens: un atleta norteamericano de raza negra que se llevó cuatro medallas de oro. Las citas de Moscú 1980 y Los Ángeles 1984 pusieron de nuevo en evidencia la intrusión de la política internacional en los Juegos Olímpicos, cuando, tanto estadounidenses como soviéticos, decidieron no asistir a competir en “territorio enemigo”.

El deporte genera un sentimiento nacionalista y despierta un amor por el país como ninguna otra actividad: un mexicano canta con orgullo su himno nacional el día de la Independencia y cada que juega la selección, pero le cambia de estación cuando suena en el radio a media noche. Los políticos se han aprovechado de este nacionalismo que despierta ver a un equipo o atleta vistiendo los colores de un país y representándolo en una competencia internacional. Cada que un equipo del fútbol mexicano sale campeón no puede faltar su obligada visita a Los Pinos; así como cada que un atleta mexicano gana una medalla en los Juegos Olímpicos siempre es oportuna la llamada del presidente en turno para felicitarlo.

Dado que tanto políticos como deportistas son personajes del dominio público, su mundo se interrelaciona para conveniencia mutua. Cuando los políticos quieren captar una mayor cantidad de votos, o justificar sus acciones, buscan figuras del deporte sabiendo que gran parte del electorado son jóvenes que pueden ser influenciados por deportistas de convocatoria nacional. Basta recordar el spot televisivo que el famoso luchador “El Místico” grabó apoyando la lucha contra el narcotráfico de Felipe Calderón, o el logotipo del PRI que el boxeador Juan Manuel Márquez lució en su publicitada pelea contra el filipino Manny Pacquiao en plenas elecciones para gobernador en Michoacán.

Asimismo, hay deportistas que una vez terminada su carrera se postulan para obtener algún puesto político, sin que realmente tengan la capacidad para ejercer el cargo. El exfutbolista Carlos Hermosillo se vinculó al PAN y en diciembre de 2006 fue nombrado Director General de la Comisión Nacional del Deporte, puesto que no supo administrar con claridad y fue acusado de malos manejos; tres años después dejó su cargo en la CONADE en busca de una diputación federal en Córdoba, Veracruz, la cual perdería. Del mismo modo, la medallista olímpica Ana Gabriela Guevara fue invitada por Marcelo Ebrard para hacerse cargo del Instituto del Deporte del Distrito Federal; Guevara pasó sin pena ni gloria por el IDDF y eventualmente sucumbió ante la tentación de lanzarse por la jefatura delegacional de Miguel Hidalgo por el PRD y, al igual que Hermosillo, no pudo hacer valer su popularidad para ganar la votación.

Al final de cuentas es inevitable que la política y el deporte estén vinculados, ya que uno necesita del otro para seguir en el poder: el deporte necesita de la inyección económica de la política para crecer, y la política requiere los de votos que le proporciona la influencia del deporte en las campañas electorales.

lunes, 12 de marzo de 2012

Cuestión de renovar

Parecería que Josep Guardiola, técnico del Fútbol Club Barcelona, no sólo quiere ganar todos los títulos posibles en su equipo, sino que tiene la firme intención de revolucionar el fútbol y ser todo un referente de este deporte.

En sus primeras tres temporadas como técnico, Pep ha conseguido 13 de 16 títulos posibles con el Barcelona, un promedio de efectividad altísimo sólo superado por la manera en que ha alcanzado estos logros: proponiendo un juego de posesiones largas y movilidad permanente en el que, con toques rápidos y precisos, se trazan triángulos por toda la cancha que tienen como objetivo lograr superioridad tanto en ataque como en defensa. Quizá la calve para que este sistema funcione sea la presión asfixiante que ejerce el cuadro blaugrana cuando pierde el balón.

Seguramente, el hecho que Guardiola sea un técnico avanzado a su época tiene que ver con que pasó por todo el proceso del Fútbol Club Barcelona: desde recogebalones hasta capitán del primer equipo. Tuvo un gran maestro en Johan Cruyff cuando formó parte del Dream Team y, antes de hacerse cargo del primer equipo, Pep se proclamó campeón de la tercera división española con el filial azulgrana.

El caso de Guardiola es por demás inusual, ya que en su primera temporada (2008-2009) llevó al Barça a ganar la Copa del Rey, la Liga Española y la Liga de Campeones de Europa, algo inédito en la entidad catalana. Además de los halagos y alabanzas, el triplete vino acompañado de mucha presión por repetir los éxitos; es por eso que el técnico barcelonista vive casi obsesionado por reinventar a su equipo para evitar que se haga previsible.

Tácticamente, Josep Guardiola ha demostrado ser un prodigio acomodando sus piezas. Fue él quien sacó a Lionel Messi de la banda derecha y lo hizo jugar en una posición entre enganche y centro delantero, la cual lo ha involucrado mucho más en la construcción del juego blaugrana. Ante las abundantes lesiones en una plantilla corta, Pep ha tenido que improvisar numerosos cambios de posiciones que le han resultado bastante bien.

Esta temporada, el técnico catalán ha experimentado en la defensa modificando la tradicional línea de cuatro por un central y dos laterales; del mismo modo ha llegado a jugar sin delanteros colmando las posiciones de ataque con hasta siete mediocampistas. Tanto en ataque como en defensa, los relevos y las rotaciones son claves en el esquema de Guardiola.

Al igual que en su etapa de jugador, Pep es un técnico que se distingue por su liderazgo, su gran capacidad de motivar al plantel, su estricta disciplina y por formar una buena dinámica de grupo. Ha logrado conformar un vestuario equilibrado en el que las grandes estrellas, los jugadores de bajo perfil y las jóvenes promesas conviven en un ambiente sano y sin envidias. Aquellos que no se han acoplado a la disciplina de Guardiola han salido del equipo; caso de grandes jugadores como Ronaldinho, Eto’o o Ibrahimovic.

A pesar de haber ganado tanto en los últimos años, Guardiola siempre busca la manera de renovar la ilusión de los jugadores, su hambre de triunfo; lo único que a Pep le cuesta renovar, y mucho, es su contrato. Cada año es un suplicio pedirle al catalán que estampe su firma, y cuando por fin accede sólo lo hace por una temporada más. Tal vez ésta sea otra forma de mantener la tensión necesaria para que la institución no se sienta tan confiada en que tiene asegurados los títulos.

Sin embargo, este año parece que la renovación va a ser aún más difícil. En varias ocasiones, Guardiola ha dejado entrever que su tiempo en el Barcelona está por terminar, que desea salir de su zona de confort y afrontar un nuevo reto. Algunos lo ubican en el Chelsea, el Inter de Milán, la selección de Inglaterra, como sucesor de Vicente Del Bosque o de Alex Ferguson. Lo cierto es que no parece que Pep Guardiola quiera quedarse para siempre en el banquillo del Barça.

miércoles, 15 de febrero de 2012

El fanático saturado


Es domingo, el día en que el fanático al futbol reserva para atender en cuerpo y alma a su deporte preferido. A unos minutos de dar las 12 del día, Roberto ya tiene lista su dotación de botana y su cartón de cerveza para acompañar la jornada futbolera. Empieza viendo un juego entre Toluca y Morelia, como no le satisface del todo cambia de canal a un partido de la liga española donde Real Madrid y Valencia se disputan una feroz batalla. De pronto, se encuentra con todo un clásico del futbol inglés: Chelsea-Arsenal.

Mientras contempla estos tres partidos a la vez, se levanta de su asiento para tomar el teléfono y responder a la encuesta lanzada por el narrador de uno de los partidos. Al poco rato, no se resiste las ganas de sacar su iphone para comentar en twitter lo que piensa del árbitro; como no le parece lo que opina un comentarista se conecta al chat de Televisa Deportes para discutir sobre una jugada polémica con los seguidores del equipo contrario. Al final del partido, Roberto recurre a la página de Espn para enterarse de los pormenores de los demás partidos que se llevaron a cabo al mismo tiempo.

Una imagen así parece demasiado compleja: un individuo con el control remoto en una mano, su iphone en la otra y sus ojos yendo de un lugar a otro. Sin embargo, forma parte de esta era posmoderna donde la tecnología nos permite dividir nuestra atención en dos o más objetos, creyendo que así abarcamos más espacio o aprovechamos mejor el tiempo.

Gracias a los distintos recursos tecnológicos, el aficionado se ha involucrado cada vez más con los medios deportivos. Los programas de radio y televisión reciben correos y llamadas telefónicas en vivo. Los portales de internet abren foros de discusión y a veces llevan a personalidades para que la gente pueda chatear con ellas. Incluso, los deportistas y periodistas pueden ser rastreados en sus cuentas de twitter o facebook en tiempo real. Este tipo de interacción nunca fue tan directa y masiva.

Ahora no sólo se pueden ver partidos por televisión, sino que es posible sintonizarlos por internet en computadoras y celulares. De este modo, el aficionado puede seguir a su equipo preferido casi en cualquier parte del mundo. Gente que vive en un país lejano puede entrar a rojadirecta.org y conectarse a canales como Justin.tv, Unstream o Web Flash para disfrutar un Chivas-América un poco pixeleado y trabado pero a fin de cuentas no le pierden la pista a su pasión.

Otro aspecto que mantiene el interés del aficionado al deporte es la extensa carta televisiva que se le ofrece, sobre todo el fin de semana. Desde temprano, la televisión se llena de automovilismo, futbol americano, basquetbol, beisbol, box, lucha libre, tenis, golf y sobre todo mucho, pero mucho, futbol.

Más allá del torneo nacional que transmiten Televisa y Tv Azteca, cadenas de paga como Sky, Espn, Fox Sports, Gol Tv, Tvc Deportes y Tdn se encargan de traer hasta nuestros hogares futbol de distintas partes del mundo: la Liga española, la Serie A italiana, la Premier League de Inglaterra, la Bundesliga de Alemania, la Liga argentina, el Brasileirao, la Eredivise holandesa, le Championnat francés, la Superliga portuguesa y hasta la MLS norteamericana. Además de torneos internacionales como la UEFA Champions League, la Europa League, la Copa Libertadores de América, la Copa Sudamericana y la conocida como “Concachampions”.

Los sistemas satelitales y de cable han ampliado las posibilidades del fanático del futbol. Ahora ya no tenemos por qué conformarnos con ser aficionados a Pumas o Cruz Azul cuando también podemos seguir al Manchester United, al Barcelona, a la Roma o al Bayern Munich en sus diversas competiciones. La amplia cobertura televisiva nos permite apoyar a un equipo del otro lado del mundo y seguirle la pista en todo momento sin siquiera haber pisado su estadio o hablar su idioma.

El hecho de que ya haya más jugadores mexicanos en las ligas importantes de Europa, extiende mucho más la audiencia televisiva y, por ende, el mercado dirigido a ésta se amplía. Aquí el consumo es el elemento clave para que la tele de paga siga transmitiendo futbol de medio mundo.

Cuando Roberto ha decidido apagar el televisor ese domingo por la noche, ha visto ya cuatro partidos completos, otros tres en zapping, ha revisado el resumen deportivo de cinco canales y se ha peleado tres horas más con los comentaristas que discuten el mismo gol desde, literalmente, todos los ángulos. Para concluir el tema del fanático saturado me viene a la mente una frase del ex futbolista Jorge Valdano: “El futbol es lo más importante entre las cosas menos importantes”.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Vuelve 'La Champions'


A mediados de este mes se reanuda la actividad de la Liga de Campeones de Europa: el torneo más atractivo de fútbol a nivel de clubes. “La Champions”, como se le conoce, es la competición que todos los aficionados esperamos con ansias porque, a diferencia de las ligas europeas donde los grandes clubes acaparan los títulos, aquí juegan los mejores equipos del continente; esto hace que los partidos no sean tan disparejos y veamos un mejor espectáculo.

No obstante, ésta ha sido una temporada de sorpresas en la que algunos equipos grandes han decepcionado y otros chicos, o no tan poderosos, han hecho los méritos necesarios para estar dentro de los 16 mejores clubes de Europa.

Destaca el caso de cómo los equipos de Manchester (United y City) han quedado fuera de la competencia a pesar de contar con una amplia plantilla de gran calidad y un presupuesto desorbitante. Su mejor temporada en la Premiere League no le ha bastado a los ‘Citizens’ para clasificarse a los octavos de final de la Champions League; es verdad que les tocó el grupo más difícil (Bayern Múnich, Napoli y Villarreal) pero siendo líderes de la mejor liga del mundo tenían la obligación de pasar de ronda. Mientras que el equipo de Alex Ferguson cortó una racha de protagonismo en la Liga de Campeones que lo ubicó en tres de las últimas cuatro finales de la competición. Ahora mismo, tanto el United como el City, luchan codo a codo por la punta de la liga inglesa, torneo que cobra mayor importancia después de que ambos quedaran marginados del gran escenario europeo.

Otros equipos que se suman a la lista de decepciones son el Porto y el Borussia Dortmund. Sin ser gigantes de Europa, ambos clubes han ganado esta copa y, dado la gran temporada que tuvieron en 2011, se esperaba que llegaran más lejos. Sin duda los portugueses resintieron la marcha de Radamel Falcao al Atlético de Madrid y, más aún, la de su técnico André Villas-Boas al Chelsea. Por su parte, el campeón de la Bundesliga no pudo hacer buenos los pronósticos y, al quedar último de su grupo, ni siquiera alcanzó a clasificarse a la Europa League.

En contraparte, esta edición de la UEFA Champions League ha sido la de los caballos negros, pues equipos de bajo perfil en la escena europea han ocupado el lugar de los invitados habituales. El hecho de que equipos como el Apoel, Zenit, Napoli, Leverkusen, CSKA o el Basilea hayan llegado a los octavos de final es prueba de que las distancias se han acortado. Sin embargo en esta etapa de la competencia el aficionado está ávido de partidos de gran magnitud; por lo que se extraña a equipos de la talla del Manchester United, Juventus, Liverpool, Roma, Valencia o el Ajax.

Tras el sorteo realizado en diciembre, los cruces quedaron de la siguiente manera: Apoel-Lyon, Leverkusen-Barcelona, Zenit-Benfica, Milan-Arsenal, CSKA-Madrid, Napoli-Chelsea, Marsella-Inter, Basilea-Bayern. La mayoría de estos partidos parece tener un claro favorito, sin duda los más atractivos son los duelos entre ingleses e italianos: Arsenal-Milan y Napoli-Chelsea.

Una vez que se conozcan los ganadores de los octavos de final, se realizará un nuevo sorteo en el que se elaborarán llaves que nos marcarán quiénes podrían llegar a la gran final en el Allianz Arena de Múnich. Creo que sólo el Milan, el Bayern y propio el sorteo podrían evitar una final entre los dos gigantes del futbol español: Barcelona y Real Madrid.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Rumbo al Super Bowl XLVI

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Cada año el aficionado al futbol americano espera con ansias que llegue la época navideña, no porque crea que sus seres queridos lo van a llenar de ropa y accesorios de su equipo favorito, sino porque es el momento en que la temporada regular de la NFL llega a su etapa definitiva y los equipos se preparan para disputar los playoffs.



El 2011 ha sido el año soñado para los fanáticos de los Green Bay Packers, ya que el equipo de Wisconsin no sólo ganó el Super Bowl XLV después de 14años de sequía sino que también ha comenzado la temporada actual con marca perfecta (10-0 hasta el 20 nov) y se perfila como el gran favorito para volver a disputar el Gran Juego el próximo 5 de febrero en el Lucas Oil Stadium de Indianápolis.



El año pasado, el equipo dirigido por Mike McCarthy entró a la postemporada como el último de la Conferencia Nacional para después llegar al Super Bowl y vencer a los Acereros de Pittsburgh con una brillante actuación de su quarterback Aaron Rodgers. Esta vez, los Empacadores llevan un ritmo arrollador que seguramente los ubicará como el equipo con mejor récord de la NFC y de toda la liga.



No obstante la temporada de ensueño de los Packers, hay otro equipo que ha hecho un gran trabajo y seguramente estará disputándole el campeonato de la Conferencia Nacional: San Francisco. Tras ocho temporadas perdedoras, los 49’s por fin han encontrado la llave para regresar a ser un conjunto dominante como en los años 80’s y 90’s, cuando acumularon cinco Súper Tazones.



Gran parte del éxito de San Francisco se debe a su entrenador en jefe Jim Harbaugh, quien en su debut al mando del equipo lo ha llevado a ganar 9 de sus 10 primeros partidos. Dada su experiencia como quarterback profesional y entrenador de equipos colegiales, Harbaugh ha sabido explotar el hasta ahora desperdiciado potencial de Alex Smith, que junto con su corredor estrella Frank Gore y su bloque defensivo han sido las claves del resurgimiento de los 49’s.



Detrás de Empacadores y 49’s, hay una lista de equipos que están peleando por llegar a los playoffs: Chicago, Detroit, Houston, Nueva Orleans, Atlanta, Cincinnati, Dallas, Oakland y los siempre contendientes Pittsburgh, Nueva York, Baltimore y Nueva Inglaterra. Destaca el caso de equipos como los Leones, Bengalíes y Texanos, ya que normalmente estos conjuntos pelean más por la primera selección colegial que por entrar a la postemporada; sin embargo este año las cosas han sido muy diferentes para ellos y con paso sólido están cerca de los playoffs.



En contraparte, la temporada 2011 de la NFL también ha arrojado grandes decepciones. Por un lado están las Águilas de Filadelfia que al inicio de la temporada, con Michael Vick en los controles y LeSean McCoy como caballo de batalla, eran considerados favoritos para llegar al Super Bowl; no obstante, la inconsistencia de sus grandes estrellas los tiene al borde de la eliminación. Por el otro se encuentran los Indianápolis Colts, equipo que ha pasado de ser uno de los más fuertes de la liga para convertirse en el único que no ha ganado un solo juego. Es verdad que perdieron a su líder por una lesión, pero la ausencia de Peyton Manning no debería haber derrumbado a una escuadra que tiene años dominando su división y que es un invitado habitual a la postemporada.



En la Conferencia Nacional es muy probable que el campeonato se dispute entre Green Bay y San Francisco, como hace 14 años, avanzando al Super Bowl los actuales monarcas. En la Conferencia Americana es un poco más difícil hacer pronósticos, ya que lejos de ser competitiva se esta convirtiendo en irregular y ningún equipo se perfila claramente hacia el Gran Juego; sin embargo considero que el boleto estará entre Nueva Inglaterra y Baltimore, siendo los Cuervos el equipo que estará en el Lucas Oil Stadium en febrero.



Podrá Green Bay emular la histórica temporada perfecta de los Delfines de Don Shula, o se quedará en la orilla de la gloria total como los Patriotas de Bill Belichick en el Super Bowl LXII.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Tenis de élite

Desde hace varios años hablar de tenis es hablar Roger Federer y Rafael Nadal, dos jugadores que han acaparado el circuito masculino y han ganado 26 de los últimos 33 torneos de Grand Slam. De hecho, sólo cinco jugadores más han podido levantar uno de los cuatro grandes trofeos en los últimos ocho años.

La era Federer-Nadal ha escrito capítulos brillantes, sino los mejores, en la historia del tenis. Esta rivalidad fue creciendo conforme llegaban a disputar finales de Grand Slam hasta que se convirtió en todo un clásico. Al principio estaba muy claro que Roger era el rey del pasto, Rafa el de la arcilla y en cancha dura el suizo tenía ventaja. En 2007 jugaron un histórico partido de exhibición denominado “La Batalla de las Superficies” en el que la cancha estaba dividida: de un lado pasto y del otro acilla. Esto sólo fue un experimento para ver quién se adaptaba mejor al terreno del otro; Nadal ganó 7–5, 4–6, 7–6(12–10) pero fue un mensaje de lo que sucedería más adelante.

Un año después vendría un punto de quiebre que decantaría la balanza a favor de Rafael Nadal. Fue aquella épica final de Wimbledon 2008 en la que Federer llegaba con cinco títulos consecutivos y Nadal buscaba el primero en la catedral del tenis. El partido fue por demás espectacular, las pausas por lluvia y la falta de luz en el quinto set lo hicieron aún más especial. Al final, Nadal consiguió romper la supremacía del suizo en Wimbledon y se consagró como el mejor tenista del momento.

A partir de entonces Nadal ha ganado cinco de los últimos siete enfrentamientos, incluidas dos finales de Grand Slam. Más allá de la potencia de sus tiros, la velocidad de sus piernas, el efecto de su pelota o su espíritu imbatible, Nadal se impone por saber pegar en el momento justo y por crear un efecto de frustración acumulada en Federer cada que éste está a punto de quebrar al español. Rafael Nadal es el único jugador que tiene esta ventaja psicológica sobre Federer, misma que el suizo normalmente impone sobre el resto de los tenistas de la ATP.

Sin embargo, un nuevo astro brilla en la galaxia del tenis mundial y ha podido romper con la hegemonía de Nadal y Federer, se trata de Novak Djokovic. Desde que irrumpió en el circuito pintaba para grandes cosas, pero a pesar de su gran potencial y capacidad, el serbio se destacaba más por las hilarantes imitaciones de sus colegas, por exagerar lesiones y por su endeble estado físico que muchas veces no aguantaba partidos a cinco sets.

Tres años después de haber ganado su primer título de Grand Slam en el Abierto de Australia 2008, ‘Nole’ por fin dejó de lado la intermitencia y encontró la regularidad que tanto le hacía falta para llegar a afianzarse en el nivel de Nadal y Federer.

Djokovic se puso a trabajar muy fuerte tanto física como mentalmente y este 2011 definitivamente ha sido su año: ganó su segundo Grand Slam en Melbourne, logró acumular una racha impresionante de 41 partidos ganados en forma consecutiva, levantó su primer título en Wimbledon y, de paso, desplazó a Nadal para instalarse como nuevo número uno del mundo.

El panorama no podría ser mejor: Djokovic buscará afianzarse en la cima del ranking, Nadal intentará recuperar el trono y volver a ser ese jugador imbatible, y Federer hará todo lo posible por engrandecer su leyenda como el mejor jugador de todos los tiempos.

jueves, 21 de julio de 2011

Tres grandes 4's


Desde chico mi número favorito ha sido exactamente proporcional al dorsal del futbolista que más admiro.

Primero me gustó el 5, número que portaba Ramón Ramírez en la selección mexicana. Más allá de los goles de Zague o los vistosos uniformes de Campos, Ramón fue mi primer ídolo. Todavía no sabía mucho de tácticas o posiciones en el campo, pero me encantaba el desborde y la creatividad del nayarita. Después cambió su camiseta por una más acorde a sus funciones: la 7. Por mucho tiempo el cabalístico fue mi número preferido, hasta que Ramón se fue al América y el encanto se acabó. Lo mismo me pasó poco después con el 7 de Figo al fichar por el Madrid.

Allá por 1999, el futbol europeo me abrió las puertas de un juego más rápido y espectacular. El gancho fue el mundial de Francia 98 y específicamente los brasileños Ronaldo y Rivaldo. Uno jugaba en el Inter de Milán y el otro militaba en el Barcelona. Disfrutaba mucho de las jugadas de fantasía y de los goles de estos cracks, pero quienes más me llamaron la atención fueron los capitanes de dichas escuadras: Javier Zanetti y Josep Guardiola, ambos con el número 4.

Sólo pude admirarlo un par de temporadas en el Barça, pero fue suficiente para que Pep Guardiola se convirtiera en uno de mis grandes ídolos. Su ubicación en el medio campo le permitía ser un jugador que cubría muchos metros, tanto aportaba su cuota al ataque como ayudaba a la recuperación del esférico. Guardiola fue un jugador muy completo, conducía la pelota siempre con la cabeza en alto, tenía un gran toque y un buen disparo de media distancia. Lo que más recuerdo de él es su liderazgo, la manera en que ordenaba a todo el equipo y manejaba el vestuario. Virtudes que lo hicieron el gran técnico que es hoy en día.

Al Pupi Zanetti sí lo he disfrutado un buen rato en el nerazzurro. Básicamente, Zanetti representa mi jugador ideal, o más bien, el jugador que me hubiera gustado ser. El argentino es por demás versátil, su posición natural es la lateral derecha pero se desempeña de igual modo por la banda izquierda. En las últimas temporadas lo han probado en el medio campo, y tanto de contención como de volante ha hecho un trabajo extraordinario. Zanetti se ha ganado el apodo de “el Tractor” gracias a su resistencia y por arrastrar a sus rivales cada que se agrega al frente. A sus 36 años, el Pupi no sólo es titular indiscutible sino también el símbolo del Inter, equipo para el que ha jugado los últimos 15 años.

El tercer gran 4 en mi lista tenía que ser mexicano: Rafael Márquez. Desde que jugaba en el Atlas ya se le veían condiciones de clase mundial. Su paso por el Mónaco le hizo madurar y adaptarse al futbol europeo antes de fichar por uno de los equipos más grandes del mundo. En el verano del 2003, Rafa Márquez llegó al Futbol Club Barcelona, escuadra que empezaba una nueva era con Joan Laporta en la presidencia, Frank Rijkaard de técnico y Ronaldinho como estandarte. El Káiser de Michoacán no la tuvo fácil para hacerse un lugar en el once inicial, se tuvo que ganar la confianza del entrenador y el respeto de una de las aficiones más exigentes. Su calidad lo sacó a flote, Márquez hizo muy buenas temporadas al lado de Puyol en la defensa central, pero también tuvo grandes actuaciones jugando de contención.

Rafa se convirtió en uno de los mejores centrales del mundo: es férreo en la marca, sale jugando con trazos precisos y hasta mete goles de tiro libre. Su gran problema es su fragilidad. Las lesiones condicionaron su continuidad una y otra vez, y esta última temporada se vio relegado al banquillo por el joven Gerard Piqué. Márquez nos demostró en Sudáfrica que todavía tiene mucho que dar, por lo que seguramente saldrá del Barça para recuperar la titularidad. Espero se quede en algún equipo europeo de renombre y se resista a la tentación de la MLS.


Rafa se convirtió en uno de los mejores centrales del mundo: es férreo en la marca, sale jugando con trazos precisos y hasta mete goles de tiro libre. Su gran problema es su fragilidad. Las lesiones condicionaron su continuidad una y otra vez, y en su última temporada en el Barça se vio relegado al banquillo por el joven Gerard Piqué.

Sin duda, Guardiola, Zanetti y Márquez han sido tres jugadores que han causado un gran impacto en mí y en la forma en que veo el juego.